Esta página está en construcción: perdonen los errores y temas inacabados.

This page is being developed: I am sorry for errors and unfinished subjects.

La materia prima del habla teatral  (incluido en Grupo Fundacional de Verso )

Una vez que el habla tiene ritmo, sea prosa o verso, precisa ese habla, para serlo de verdad, disponer de las entonaciones que realizan la frase, las entonaciones que la sintaxis marca mediante un convenio entre los hablantes. Podemos llamarla entonación gramatical, sintáctica o neutra.

Ese habla debe ser moderada, fluida, desprovista de entonaciones expresivas, y por supuesto de clichés, dejes y, en general, de todo aquello que podemos eliminar sin que deje de entenderse.

Así que el habla básico materia prima del habla teatral es aquella que se entiende sin ambigüedad. Es un habla que podemos llamar informativa, pobre (en el sentido Grotovsky), sobrio, funcional, económico, minimal, aemocional, impersonal, como la que emplea la centralita de taxis, las directivas de trabajo, el dialogo laboral en la obra, las cotizaciones de bolsa; en fin, un habla lo menos emocional posible, casi aburrida, casi soñolienta, para acercarnos a la neutralidad deseada.

Ese habla es esencial para el teatro porque es pastosa, moldeable, fluida. Si se quiere hacer una escultura de barro se precisa ese material. Pero si sólo se dispone de trozos de barro secos, con una forma preexistente, las posibilidades del escultor se reducen: sólo puede combinar esas formas, con la consiguiente limitación en el resultado, para hacer su escultura; naturalmente es preferible el barro pastoso.

Otro ejemplo: en la cocina debe de disponerse de especias y materias primas individuales para conseguir cualquier plato. Si solo se dispone de especias mezcladas, como curry, o la usada en los pinchitos morunos, no podremos ya cocinar paella ni caldereta, ni conejo a la cazadora. Y menos aún si el arroz viene ya mezclado con los garbanzos.

Volviendo al habla teatral, resulta contraproducente dotar de entonaciones expresivas, emocionales, de estilo de cualquier tipo, el texto a montar, a aprender y a interpretar en la etapa previa de familiarización con él. Si se hiciera --y se hace, desgraciadamente-- el texto queda ya congelado, maleado, contaminado por ese acercamiento ya elegido: el texto queda sin libertad de otro acercamiento, por ejemplo el que el director sugiera o el que el propio actor, tras una profundización posterior, puede llegar a desear. Si el texto estaba limpio, podrá hacerlo, si no, no. Incluso si el acercamiento inicial era bueno.

Creo que queda clara la necesidad de poder emitir un texto con su ritmo apropiado y su entonación gramatical, sin más.

Esto no es el producto final, naturalmente, es la base para añadirle todos los condimentos teatrales, los que pone el director y los que pone el actor, en necesaria combinación harmónica.. Ese habla es inaceptable como habla teatral en escena, porque carece de contextos, de sucesos, de impulsos, de emociones, sorpresas, de 'yoes' y 'tues', de 'aquís', de 'ahoras', de situación, en fin todo lo que hace viva el habla en la vida. Es inaceptable como lo es (salvo como régimen medicinal), la comida sin sal, sin especias y sin gracia.

Pero, insistimos, es necesario empezar por ella, como trampolín o atalaya, para encaminarse a cualquier punto cardinal.

En el verso encontramos muchas dificultades para llegar a ese habla neutra, unas espontáneas y otras adquiridas. La misma disposición del verso, en líneas rítmicas invita a la cantinela, a la división sintáctica calcada de la rítmica, división que tuvo lugar en todas las métricas antiguas, donde no había puntuación.

Posteriormente a esas etapas previas el poeta jugó con los encabalgamientos para asociar dos o más versos entre sí mediante una continuidad sintáctica. La entonación sigue esa asociación y por lo tanto la melodía sintáctica y prosódica  continúa sin la más mínima oscilación entre verso y verso. Hay que corregir drásticamente la tendencia a hacer una especie de coma en cada verso, como se hace (o se hacía) en el estilo infantil escolar. Pero, cuidado, manteniendo la pausa, no continuando sin ella por incapacidad de hacerla sin oscilaciones tonales.

Es decir, la entonación de una frase en prosa y en verso es la misma. La misma. Lo que varía es el ritmo, la colocación de las sílabas en el tiempo, ya que la división versal introduce una pausa artificial, que coincide con las sintácticas o lógicas, o no coincide. Son independientes.

Un ejemplo. Léase la frase:

"Los vientos han amainado en los Estados unidos, mas no cesa la fuerza del huracán Katrina, que destruyó New Orleans"

No hay dificultad. Pero si se encuentra así:

"Los vientos han amainado
en los Estados unidos,
mas no cesa
la fuerza del huracán
Katrina, que destruyó
New Orleans"

tenemos una copla de pie quebrado, la cual nos obliga a suprimir la sinalefa "amainado_en"; una disposición que impone respeto y que invita a la cantinela. No señor. Manténgase la misma entonación original, en particular manténgase  la entonación sin cambios en "amainado / en", en "no cesa / la fuerza..."; en "huracán / Katrina,", y en  "destruyó / New ..", y esa será la entonación del verso, es decir, la entonación neutra para ritmarlo, para realizar la prosodia básica del verso.

De hecho ese texto es muy similar a otra sextilla en  Don Duardos. que dice:

Mucho sonada es la fama
de vuesso Primaleón
mas no dexa
de ser hermosa la dama
Gridonia, que con razón
dél se aquexa.

que, dividida sintácticamente en tres oraciones, queda, ya en prosa:

Mucho sonada es la fama de vuesso Primaleón
mas no dexa de ser hermosa la dama Gridonia,
que con razón dél se aquexa.

cuya entonación, sin variaciones, ha de ser la que pase al verso.

Otro ejemplo:

"El día 5 de agosto de 1920 tuvo lugar la reunión anual de los antiguos combatientes de la guerra española, en los salones del Círculo Mercantil de la capital de España"

deviene en octosílabos:

El día cinco de agosto
de mil novecientos veinte,
tuvo lugar la reunión
anual de los antiguos
combatientes de la guerra
española, en los salones
del Círculo Mercantil
de la capital de España

cuya entonación ha de ser igual a la de la lectura como prosa. ¡Pruébelo!

 


Vuelta al Principio  Última actualización:  martes, 09 de julio de 2013  Visitantes: contador de visitas