Esta página está en construcción: perdonen los errores y temas inacabados.

This page is being developed: I am sorry for errors and unfinished subjects.

Comprender oyendo o leyendo  (incluido en Grupo Fundacional de Verso )

Una práctica habitual en las lectura preparatoria de una obra de teatro, lectura dramatizada, clase de verso, dicción, es seguir la lectura en el papel.

Lo juzgamos peligroso a la hora de enjuiciar lo que se oye. Al unir dos informaciones, dos mensajes, el auditivo y el visual, asignamos al primero el resultado de ambos: es decir, achacamos lo que entendemos --si lo entendemos-- a lo que oímos; y esto no es cierto.

La palabra tiene que ser capaz, por sí misma, de transmitir la información del texto --con la acción, eso, sí--. Esa es la circunstancia que espera al espectador de teatro, al publico. Va a enfrentarse a miles de versos en más de una hora (o tres si se dice el texto como fue escrito)  a un texto a menudo muy difícil, elaborado durante cierto tiempo por el autor, que introduce en, ideas originales, cambios, metáforas, todo un mundo que hace casi imposible absorber la obra --enterarse, solemos decir-- en una sola vez.

Ello necesita de una cuidadosa clarificación.

Para juzgar, en los ensayos y preparación, si se alcanza esa claridad, hay que escuchar, no leer el texto. Y si no se entiende bien, meridianamente, ¿cómo, ¡señor!, va a hacerlo el publico?.

De modo que, didácticamente, es preferible rotar un único ejemplar de un texto entre los participantes, que repartir uno por persona. O no mirarlo si ya se tiene. Ello detectará todo error y toda impericia en el decir, lo que permitirá una corrección efectiva.

 

Vuelta al Principio   Última actualización:  Thursday, 21 de February de 2013   Visitantes: contador de visitas